Category Archives: Leyenda cahuila

Tauquitch

Tauquitch
Tauquitch

Tauquitch era el gobernante de las tribus de indios que habitaban el Valle de San Jacinto en el actual estado de California, EEUU. (1) Al principio gobernó muy bien, pero con el tiempo se volvió arbitrario y sus gobernados le tenía mucho miedo. Un mal día, la hija de unos de los jefes desapareció, a esta extraña desaparición siguieron otras más. Todas las mujeres estaban asustadísimas. Los jefes decidieron investigar y descubrieron que era Tauquitch quien se las había llevado. Decidieron quemarlo en la hoguera. Cuando el líder se quemaba, notaron que las llamas que salían eran mucho más brillantes que cualquier llama conocida. De repente Tauquitch desapareció convertido en una chispa que saltó hacia el Este, hacia las montañas. Esto demostró que el antiguo jefe era un demonio. Desde entonces, de las profundidades de las montañas se escuchaba un extraño rumor, que procedía de una cueva en donde Tauquitch se había refugiado.

Después de que se fue a las montañas, las mujeres siguieron desapareciendo. Un día Algoot, el hijo de un jefe, decidió ir a combatir al demonio porque había matado a su hijo, y marchó hacia la montaña en que vivía Tauquitch. Iba dispuesto a matar a Tauquitch o a morir en el intento. Muchas fueron las oraciones que había dirigido a los dioses para que lo ayudaran en la terrible empresa que estaba por iniciar.

Subió Algoot a la montaña, llegó hasta la cueva donde habitaba Tauquitch, y lo retó a pelear. El demonio aceptó pero con la condición de pelear en el valle de abajo, para que todos los indios pudieran ver la batalla. En el sitio conocido ahora como Lakewie, se libró la batalla. Empezaron a aventarse grandes rocas uno a otro. Las rocas se fueron acumulando y formaron las rocas apiladas que se ven en San Jacinto y Moreno Valley. Luego lucharon en el gua, hasta que Tauquitch se transformó en una enorme serpiente y golpeó con su cola a Algoot. Atacó con tal ferocidad que su cola hizo un profundo corte en la tierra y se formó el Lago Elsinore, cuya agua corrió hacia el Oeste. Al quedarse sin agua en la cual nadar Tauquitch quedó completamente indefenso y Algoot ganó la batalla.

La serpiente se quemó en una hoguera, pero no se puso la suficiente madera y el Espíritu de Tauquitch escapó en una guirnalda de humo que se fue hasta su cueva de San Jacinto. Hasta el día de hoy se espera poder cazara Tauquitch, y los dioses del Cielo desean destruir su espíritu. Todavía se puede escuchar en la montaña los horribles sonidos que produce el demonio.

(1)  Hasta el siglo XIX los indios cahuilas formaban parte del territorio mexicano, por desafortunadas causas históricas hoy forman parte de las tribus de Norteamérica, así como el estado de California

 Sonia Iglesias y Cabrera